Hace muchos años, cuando padecía cierto insomnio y era capaz de leer y ver en televisión todo lo que se me cruzara por delante me enganché a una serie que sólo compartía con mi amigo Rubén.
La serie transcurría en un centro de trabajadores sociales quienes intentaban ayudar a todo aquel que había perdido su rumbo vital, siendo los protagonistas los primeros en querer recuperarlo.
Últimamente han pasado cosas que me han hecho pensar en eso, el rumbo vital.
Alguna vez lo tuve pero, ¿cuándo lo perdí? me encuentro en un momento en que no sé bien ni cuál era exactamente, sobre qué se sostenía, y si quiero retomarlo.
Lo dificíl, aunque parezca mentira es el borrón y cuenta nueva: El buscar el sitio, mi sitio.
La 90% de la gente que me rodea cada día está perdida, desanimada, desmotivada, desmoralizada, será contagioso? necesitaremos todos una dosis de trabajadores sociales? recobrarán su sitio? encontrarán uno nuevo?
Por otro lado, hay que tener valor y optimismo para coger el toro por los cuernos y afrontar los golpes de la vida y cuidar de tu padre con fuerza y buena cara, recuperarse de una enfermedad tremenda y volver a nacer, cambiar de profesión y buscarse la vida para seguir adelante, mudarse de ciudad, país y continente para vivir el comienzo de vida que quieres vivir... El otro 10% de la gente que me rodea es así y por eso la quiero y la admiro.
Qué suerte saber lo que uno quiere y lo que debe hacer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
me ha llegado al corazón... pq no escribes más???
ResponderEliminartus fans te escuchan...
hello... hapi blogging... have a nice day! just visiting here....
ResponderEliminarMuchas gracias, a veces el día a día te absorbe de una manera tan brutal que no te deja ni expresarte. Cada día que no escribo me pesa.
ResponderEliminar