Ya ha pasado una semana desde que viví una de las experiencia físicas más desagradables de mi vida, intrusiva a más no poder y aún me quedan secuelas.
Dicen que después del parto, las mujeres son incapaces (el hombre en general) de recordar el dolor, o de revivirlo, como medida de protección para conseguir salir adelante en situaciones difíciles y para no tener miedo a tener más hijos. Pues yo no lo he olvidado, no el parto, mi endoscopia, a pesar del valium 10 que me metieron, después de 3 intentos, por vena.
Que si es desagradable, que si es un momentito, que si no pasa nada...Sí pasa, te meten un tubo de un centímeto y medio de diámetro precedido de un chorro de aire que te hace agonizar, te reseca la garganta y te pasas una semana afónica como yo. Veinte largos minutos de ansiedad.
Si llega el momento, hacedla, pero id preparados y sabiendo lo que hay, no como yo, que creía que era menos y lo pasé fatal. Más vale prevenir que curar.
Ahora, si tuviera que volver a pasar por ahí lo haría, pero sabiendo lo que hay.
He dicho.
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No te preocupes, llegaras a olvidarlo y si no lo haces, sera una buena señal...señal que fue un momento doloroso, un mal recuerdo...solo eso. Se olvida cuando ya forma parte de la vida cotidiana, cuando ya no distingues entre uno y otro momento, cuando tu mente tiene otras cosas mejores o peores en ocupar el tiempo...si solo es un mal recuerdo, alegrate...es cosa del pasado.
ResponderEliminarSaludos
Gracias por los ánimos, en el fondo tenía ganas de saber lo que se sentía, que nadie me lo contara.
ResponderEliminarUn saludo