miércoles, 18 de noviembre de 2009

Felicidad, qué bonito nombre tienes...

Por qué la felicidad nunca es completa? por qué cuándo nos va bien en una cosa se nos jode otra? por qué en el momento menos oportuno se nos trunca la salud? por qué cuándo pensabas que estabas tranquilo viene alguien a romper esa paz? por qué nos engañan? por qué nuestros padres, abuelos, maestros, el cine, la literatura, por qué el mundo se empeña en hacernos creer que existe un modelo de vida feliz y completo? por qué nadie en su sano juicio es capaz de ser sincero? por qué?

Nos empeñamos en seguir un concepto que quizá sea tan subjetivo que nadie coincida en su definición, y que tan sólo por eso, nunca seamos capaces de alcanzar. Tenemos que ser perfectos en todo, todos los ámbitos de la vida tienen que ser plenos, somos tan guays que seguro que conseguimos la vida perfecta: la felicidad.

Felicidad empieza por F como frustración, eso es lo único que se consigue. Nunca es completa, nunca dura para siempre. Así es, mi experiencia me lo dice, mi definición personal de la Felicidad me lo reconfirma.

Mi percepción ha cambiado, hay que despertar, saber que las utopías son sólo para la ficción.

Por suerte, la misma arbitrariedad con la que juega la vida a la hora de ponerte los pies en el subsuelo, también sorprende con cosas buenas, no todo es negativo, de lo contrario enloqueceríamos.

He vuelto a construir mi definición y sólo puedo decir que, a pesar de todo, soy feliz y venga quien venga no me lo va a quitar porque es algo mío, de nadie más.

martes, 17 de noviembre de 2009

Vocación o explotación

Hoy he confundido la palabra explotación con vocación... no me gustan esas confusiones que, lamentablemente, guardan una relación tan siniestra.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Coraje

El sábado me reencontré con 2 personas, 2 bellezas sonrientes que brillan con luz propia, con mucha luz, de las que nadie diría que hace cosa de un año estaban luchando contra una de las lacras más enloquecedoras y crueles que pueda existir.

Aún me cuesta pronunciar esa palabra en voz alta, es de las peores experiencias que he podido vivir, si no la peor. No siempre se supera por más que se luche de eso no me cabe la menor duda, pero el camino comienza por uno mismo y ellas son una gran ejemplo de entereza y fuerza.

Las adoro, las quiero, las admiro por valientes. Viéndolas, una se olvida de las "pequeñas quebraduras de cabeza" que te da el día a día.

Éste es mi pequeño homenaje hacia ellas y toda la gente que han tenido a su lado apoyándolas, mimándolas, echando muchos cojones a la vida y poniendo al mal tiempo buena cara.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Hoy no me puedo levantar.

En realidad, no me puedo levantar a mi hora casi ningún día de la semana. Estoy agotada, me duele la espalda, me pesa la mente... el trabajo exige esfuerzo mental cada segundo del día, y eso son muchos segundos arrastrados a la semana.

Últimamente sólo me levanto como un clavo los lunes, de un tiempo a esta parte los lunes son distintos. Me siento privilegiada, los viven así sólo unos pocos.

Hoy es jueves, mañana tampoco me podré levantar.

lunes, 2 de noviembre de 2009

La más pobre en el Cementerio

Ayer, día de todos los Santos (justos y pecadores) estuve en el cementerio del Cabañal acompañando a mi madre y, una vez más, salí de allí convencida de la inutilidad de esos sitios de paz eterna...

Desde cuándo deberíamos pagar por la Paz celestial? ya sé que se ha hecho desde siempre pero parece curioso que con los tiempos que corren que todos somos tan listos, sigamos manteniendo estas costumbres que no benefician a nadie y que lo único que consiguen es entristecernos cada vez que vamos, sonsacarnos el dinero por el "alquiler" o la compra de la "casita", y ocupar cada vez más espacio en los centros o "afueras" de ciudades y pueblos.

No me hace falta ir al cementerio para acordarme de una de las personas que más he querido y querré en toda mi vida, no me hace falta que me entierren y vengan a traerme flores que no podré oler y disfrutar.

A mí que me quemen y me lancen por ahí, por Santo Espíritu mismo, pero rematadme bien antes por favor, a ver si me despierto y me hacéis una fallita así como quien no quiere la cosa...

Un mensaje

Un mensaje, una llamada, una mirada, una sonrisa, un simple roce... el corazón me late a mil por hora desde hace 2 meses, mi duro corazón, mi impenetrable, solitario y fuerte corazón.

Es una sensación extraña, llamativa, poderosa, nueva, inquietante. Me gusta.