
Domingo 7 de junio de 2009.
Nos hemos confundido de terminal, nosotras, el taxista y la centralita...pues si que están informados. Menos mal que, curiosamente, he llegado con tiempo a un sitio y hemos cogido un bus conector de terminales, íbamos a la 1, ¡claro!
Qué de gente, cuanto barullo, cuantos besos, abrazos, caricias, caras de sueño, de alegría, de despedida...Por suerte o por desgracia, nadie nos iba a despedir, ni nadie nos recibiría.
Hay cola, mucha para dejar las maletas, mi madre se empieza a poner nerviosa, teninedo en cuanta que sólo llevamos 1 hora fuera de casa, ya nos han pasado bastantes cositas, que no nos pasen muchas más.
Ya hemos pasado los controles, 2, la aduana y la poli. Retraso en el embarque, menos mal que existen las tiendas, las chuches, los vampiros y la gente para observarla...
Una señora viene directa a mi y me pregunta si voy a Tánger, ¿tendré pinta de marroquí? Ella sí.
Estoy en el avión, un gigante escocés con falda roja y antifaz duerme tras de mi, es muy gracioso. El vuelo es tranquilo, la comida muy rica. Si si, nos sirven comida y si es el precedente de la comida turca, voy a volver muy ggggggorda!!!
Tenemos un compañero de viaje muy agradable. El tio viaja por trabajo constantemente y se conoce toda Europa. Dice que está algo cansado pero yo lo encuentro muy parlanchin contando sus aventurillas. Se le ve orgulloso.
Estamos en silencio, mi madre se estudia Estambul, nuestro compi lee el País y yo escribo un rato. Hasta el momento todo normal de no haber sido por el "secuestro exprés" que ha sufrido mi madre en el baño del avión mientras el azafato me explicaba como controlaban las cerraduras de los baños desde fuera, jajaja.
Nos hemos reído mucho y esto no ha hecho más que empezar...
Buen presagio.
Nos hemos confundido de terminal, nosotras, el taxista y la centralita...pues si que están informados. Menos mal que, curiosamente, he llegado con tiempo a un sitio y hemos cogido un bus conector de terminales, íbamos a la 1, ¡claro!
Qué de gente, cuanto barullo, cuantos besos, abrazos, caricias, caras de sueño, de alegría, de despedida...Por suerte o por desgracia, nadie nos iba a despedir, ni nadie nos recibiría.
Hay cola, mucha para dejar las maletas, mi madre se empieza a poner nerviosa, teninedo en cuanta que sólo llevamos 1 hora fuera de casa, ya nos han pasado bastantes cositas, que no nos pasen muchas más.
Ya hemos pasado los controles, 2, la aduana y la poli. Retraso en el embarque, menos mal que existen las tiendas, las chuches, los vampiros y la gente para observarla...
Una señora viene directa a mi y me pregunta si voy a Tánger, ¿tendré pinta de marroquí? Ella sí.
Estoy en el avión, un gigante escocés con falda roja y antifaz duerme tras de mi, es muy gracioso. El vuelo es tranquilo, la comida muy rica. Si si, nos sirven comida y si es el precedente de la comida turca, voy a volver muy ggggggorda!!!
Tenemos un compañero de viaje muy agradable. El tio viaja por trabajo constantemente y se conoce toda Europa. Dice que está algo cansado pero yo lo encuentro muy parlanchin contando sus aventurillas. Se le ve orgulloso.
Estamos en silencio, mi madre se estudia Estambul, nuestro compi lee el País y yo escribo un rato. Hasta el momento todo normal de no haber sido por el "secuestro exprés" que ha sufrido mi madre en el baño del avión mientras el azafato me explicaba como controlaban las cerraduras de los baños desde fuera, jajaja.
Nos hemos reído mucho y esto no ha hecho más que empezar...
Buen presagio.
Las terminales de los aeropuertos, son los sitios más alegres y más tristes del mundo a la vez. Más alegres que las salas de neonatología, porque la persona que viene, no la quieres por lo que es (tú hijo), sino por lo que ha sido durante mucho tiempo y por la historia que os une. Y más triste que los tanatorios, porque la gente se va y cae en un letargo adormecido en la memoria donde su recuerdo mejor con el tiempo, pero los aeropuertos son más crueles porque te despides de gente a la que quieres seguir viendo y podrías, pero nunca más lo harás
ResponderEliminarBueno hombre, no dramatices, siempre puedes coger tú otro vuelo para ir de visita...
ResponderEliminarUn beso!!!
Es que me ha cogio en un momento de estos de depre y me he puesto poético-dramatico... jajaja
ResponderEliminarPero tienes toda la razón. Te vas a buscar a esa persona o ya volverá... en ese caso, se vuelve a convertir en el sitio más alegre del mundo (recomindo Love actually, donde habla bien de eso)