jueves, 21 de mayo de 2009

Soñando, soñando...triunfé patinando.

Seguro que aunque lo neguéis todos habréis visto esta peli, si si ésa en la que una eminencia de niña prepara un súper curro de física con unos programas informáticos, que no he visto en mi vida, para entrar en Harvard. La cosa es que la admiten y lo deja todo por los patines!!!

Pues así me sentí yo ayer, jeje, cuando me fui con mis "itas" a patinar sobre hielo al Palacio de Hielo, que de palacio tiene poco y de hielo a ciertas horas de la noche después de todo el día con gente acuchillándolo, cada vez menos.

Con 6 euros, estás 1 hora con patines y todo! Empezamos, 2 pares de calcetines (curiosamente a juego con los patines de alquiler), guantes y a por todas. Entras, hace frío, con sólo pensarlo comienzas a moverte, es difícil, hay que dejarse llevar y no todo el mundo sabe...
Miras a tu alrededor, qué bonito, qué estilo, qué pareja de ancianos patinando cogidos de la mano, qué clase, qué belleza, qué envidia (sana).

Continúas, no podrán contigo, eres más fuerte que las cuchillas y lo vas a conseguir. Parece que ya le coges el viento cuando, como todo en la vida, de pronto cambia el rumbo y cambiamos de sentido. No, esto no estaba previsto! media vuelta y comienza otra vez...

La cosa mejora, te sientes poderosa, te confías, corres y cuando quieres girar...Oh no, que me la doy pero lucho contra los elementos y acabo haciendo un triple axel en medio de la pisata, qué pena, nadie me ha visto...si me llego a caer, otro gallo hubiera cantado.

Me encantó, disfruté, seguro que repito.

3 comentarios:

  1. Lo mejor: "perdonar, vais en sentido contrario" y los jugadores de Hockey. Hay que repetirlo...

    ResponderEliminar
  2. Los focos se encienden, el aire seco y frio de la pista parece detenerse en seco, lo mismo ocurre con la respiración del público congragado...

    Y salen las patinadoras! Tras unos tanteos con las cuchillas las damas del hielo imponen su clase con una soberbia secuencia de acrobacias. La tensión pasa a júbilo que culmina con un cerrado aplauso por parte de la grada.

    (más o menos fue esto lo que ocurrió, no?)

    ResponderEliminar
  3. Yo no lo hubiera descrito mejor, Don Ignacio, mi modestia lo impedía.

    ResponderEliminar